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“No nos van a perdonar que por culpa de las cúpulas de los partidos de oposición la derecha se mantenga en el poder”

En entrevista con el diario El Mercurio, el diputado Giorgio Jackson abordó este domingo los desafíos que tiene por delante la Oposición respecto al Plebiscito del 25 de Octubre y la denominada "Unidad de propósito" con la que el Frente Amplio ha convocao a otros sectores. Además llama a tener prudencia en discusión presidencial y por sobre todo, enfocarse en un programa de cara al proceso constitucional.

‘Unidad de Propósito’ se llama la carta que a fines de esta semana envió el Frente Amplio a los presidentes de los partidos de oposición, haciendo un llamado a ‘encontrarnos desde nuestras distintas tradiciones’ de cara a la discusión constitucional. Reflexión que para el diputado Giorgio Jackson (RD), tras el estallido social y el retiro de fondos previsionales, al menos, abre la puerta para una mesa de conversación ‘para ver si hay unidad o no’.

-¿Por qué se eligió este momento para difundir este llamado a la oposición?

-Desde el Frente Amplio tenemos que tener claro que el escenario de los últimos meses vino a cambiar de manera radical, que los errores de Chile Vamos y del piñerismo no son sinónimo de apoyo al Frente Amplio y eso debe ser algo en lo que nos preocupemos no solo llegados los procesos electorales. Si bien muchas demandas de octubre nosotros las veníamos empujando, hoy hay un proceso de resignificación y que a nosotros como Frente Amplio procesos como el estallido social nos pasó por encima. En un acto de humildad y de aspiración a construir una alternativa distinta es que hemos enviado esta carta a las otras colectividades políticas.

-En términos concretos, ¿cómo se puede generar esa unidad?

-Necesitamos encontrar una narrativa que convoque a sectores amplios y por otro lado, facilitar un espacio de reconstrucción de confianzas entre quienes en el pasado no estuvimos en el mismo lugar y también construir un horizonte común: un programa que queramos empujar y el proceso constituyente es el contexto más propicio para tener esa conversación.

-Pero en la práctica, diputado, ¿usted ve a la presidenta de su partido junto a sus pares del PPD, PS, DC y PS sentados en una mesa buscando un programa común?

-Depende. El 18 de octubre mostró al menos proactividad de las dirigencias de los partidos políticos para presionar por una nueva Constitución y creo que esos esfuerzos de ese arco que usted señala nos tuvo empujando un proceso en común y eso antes era impensado. La pregunta para todas las fuerzas políticas es ¿tendremos la capacidad para encontrar algún mecanismo que nos permita mantener la identidad de nuestros proyectos políticos con tal de no entregarle, por ejemplo, en bandeja los municipios a Chile Vamos? Mi impresión es que si no los hacemos parte, la población va a perder las ganas de ir a votar, porque va a sentir que desde las cúpulas de los partidos les impidieron tener una opción ganadora frente a la derecha. La carta fue un primer paso y espero que se den reuniones para que, con pizarra y mapa electoral en mano, se puedan ver los objetivos de las elecciones y si es que hay posibilidades para generar sinergias.

-Cuando se intentó conformar un espacio como el pliego popular, fueron sectores de su bloque los que lo rechazaron por no aparecer junto al PC…

-Esto va a requerir la generosidad de todos y de no seguir pasándonos cuentas. No sé si la palabra sea pragmatismo, pero estaría lo más orientado a objetivos y menos a satisfacer exclusivamente nuestra identidad, porque tras el escenario pos 18 de octubre, no nos van a perdonar que por culpa de las cúpulas de los partidos de oposición sea que la derecha se mantenga en el poder.

‘Nuestro proyecto político es distinto al del PC’
-Hablando del PC: ‘Chile puede más que optar por Jadue o Lavín’, ¿coincide con esas palabras de Heraldo Muñoz?

-Parafraseando a Carlos Montes (PS), el momento que vive el país nos debiese tener discutiendo programas y contenidos que van a caracterizar un próximo gobierno. Poner la carreta delante de los bueyes me parece que no es el camino que deberíamos seguir. Hoy hay una oportunidad grande para construir un gobierno de cambio, pero también teniendo cuidado con las y los oportunistas que se quieran colar en este tren que viene con fuerza y que después quieran desconocer el programa.

-¿Usted votaría por el alcalde Jadue?

-Yo vivo en Recoleta y creo que él es un gran alcalde, pero nosotros como Frente Amplio tenemos un proyecto político distinto y por más que tengamos coincidencias programáticas, creo que nosotros tendremos una carta que pueda representar nuestro proyecto político, que es distinto al del PC, al de Convergencia Progresista y al de la DC.

-¿Ve con preocupación que el Frente Amplio no tenga hoy una figura presidencial bien posicionada?

-Dieciséis meses antes, en la elección pasada no teníamos candidatos y casi no había Frente Amplio y sacamos el 20% de los votos. Por cierto que me preocupa y me va a ocupar el que exista una candidatura del Frente Amplio que pueda representar un gobierno de cambio, pero hoy día no es lo que me quita el sueño.

-A propósito del proyecto sobre el retiro de fondos previsionales, a usted se lo cuestionó por señalar que de no aprobarse la reforma se podría producir un nuevo estallido social. Se le acusó de incitar a la violencia.

-Hasta ayer más de cinco millones de afiliados hicieron la solicitud para el retiro. Estos números reflejan que el retiro de fondos no era un invento y la presión que nos tocó vivir no era articulada por ningún agente específico, era un grito de desesperación de la población. Cuando dije que esto podía ser un estallido, lo dije porque era una apreciación de lo que nos podría tocar vivir y solo quien de muy mala fe piense que yo podría liderar un estallido social, puede verlo como una amenaza. Y no he escuchado a nadie decir algo por esta amenaza de que todo se iba a quemar, que son palabras de la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei.

-El vicepresidente de la Cámara, Francisco Undurraga (Evópoli), dijo que se ha hecho mucho por el acuerdo constitucional y poco por la paz, ¿qué le parece?

-La paz no es algo que se decrete, se tiene que conseguir y para lograrlo hay que ir a las bases de aquello que no genera paz. Una de esas cosas es que no haya justicia y que se haya ido el ministro del Interior (Gonzalo Blumel) sin dar los nombres de las personas que atentaron contra Gustavo Gatica y Fabiola Campillai. Entonces, si me preguntan, digo que el Gobierno no ha hecho nada por la paz.

-¿Y la clase política, y en particular su sector?

-Cada uno trabaja en base a las herramientas que tiene y yo me levanto todos los días pensando en alcanzar la paz, pero esto es un resultado que se da cuando hay un contrato social.

-Esta semana terminó con una Cuenta Pública Presidencial luego de un cambio de gabinete, ¿qué lectura hace de la situación que vive el Gobierno?

-En primer lugar, la cuenta pública del viernes muestra la falta de autocrítica del Gobierno, la inexistencia de un norte claro y la irrelevancia de lo anunciado, que vino precedida de un cambio de gabinete que se produce en vísperas al proceso constituyente. El Gobierno da un giro hacia el rechazo, pero sin pronunciarse, porque es tal la falta de liderazgo presidencial, que Sebastián Piñera no es capaz de decir por qué opción votará y está atrapado entre decir ‘Apruebo’ y desarmar la poca base de apoyo que le queda, o decir ‘Rechazo’ y con ello afianzar su núcleo duro, pero aparecer él como derrotado.
‘Si bien muchas demandas de octubre las veníamos empujando nosotros como Frente Amplio, procesos como el estallido social nos pasó por encima’.

‘La presión por el retiro de fondos no era articulada por ningún agente específico, era un grito de desesperación de la población’.

Impuesto al patrimonio: ‘Puede crecer como una bola de nieve’

-¿A qué grupo específico se apunta en el proyecto de impuesto al patrimonio que se ha bautizado como el de ‘los súper ricos’?

-En Chile hay gente muy rica que tiene entre US$ 5 a 100 millones, que serían 9 mil personas, aproximadamente, pero cuando hablamos de los súper ricos, hablamos de personas que tienen más de US$ 100 millones de patrimonio y en Chile son, aproximadamente, 250 personas. Del grupo de los 9 mil, su patrimonio nos permitiría por única vez solventar buena parte de los costos de esta pandemia. Estamos abiertos a encontrar el mejor mecanismo para que esas personas le retribuyan al país, así como el país les ha retribuido a ellos durante años.

-¿En qué país serio los impuestos se regulan vía reforma constitucional?
-Tampoco hay países que retiraron sus fondos previsionales vía reforma constitucional y acá se hizo. Sería más fácil que el Gobierno presente una alternativa a lo que hemos propuesto nosotros, que es que los que más tienen se pongan, por una vez, para esta pandemia. Si tienen otro mecanismo, que lo propongan, pero la inacción del Gobierno lo único que nos dice es que simplemente protegen los intereses de estas 250 personas.

-¿Cree que si el Gobierno no aborda este tema se puede generar lo que ocurrió con el retiro de fondos previsionales?
-El Gobierno debe entrar a la discusión y fijar algún aprendizaje de lo que fue el debate del 10%. Que traten de proponer algo mejor y no lleguen tarde al impuesto a los súper ricos, que puede ir creciendo como una bola de nieve.

-¿Le ve algún futuro a la reforma previsional que se discute en el Senado?
-Depende. Si el Gobierno insiste en aumentar la capitalización individual de las personas, yo diría que no hay ninguna posibilidad de que tenga chance de aprobarse. Si se abre y es pragmático, al punto de decir que entienden que toda cotización adicional que se cree con cargo al empleador va a ir a mejorar las pensiones de hoy y, por tanto, a un esquema de reparto, hay chance para avanzar. Si el Gobierno quiere que este sea el país en donde más se cotiza individualmente, yo creo que le va a ir mal.